miércoles, 21 de enero de 2009

El calor del infierno



Una amiga me mandó esta pequeña reflexión teo-física y yo la propago porque aprecio el rigor de su factura y la relevancia de su conclusión.

Reza así:

Pregunta: ¿Es el Infierno exotérmico (desprende calor) o endotérmico (lo absorbe)?

La mayoría de los estudiantes escribieron comentarios sobre la Ley de Boyle (el gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se comprime).


Uno de ellos, sin embargo, escribió lo siguiente:

"En primer lugar, necesitamos saber en qué medida la masa total del Infierno varía con eltiempo. Para ello hemos de saber a qué ritmo entran las almas en el Infierno y a qué ritmo salen. Tengo sin embargo entendido que, una vez dentro del Infierno, las almas ya no salen de él. Por lo tanto, no se producen salidas. En cuanto a cuántas almas entran, veamos lo que dicen las diferentes religiones: la mayoría de ellas declaran que si no perteneces a ellas, irás al Infierno. Dado que hay más de una religión que así se expresa y dado que la gente no pertenece a más de una, podemos concluir que todas las almas van al Infierno.

Con las tasas de nacimientos y muertes existentes, podemos deducir que el número de almas en el Infierno crece de forma exponencial.

Veamos ahora cómo varía el volumen del Infierno: según la Ley de Boyle, para que la temperatura y la presión del Infierno se mantengan estables, el volumen debe expandirse en proporción a la entrada de almas. Hay dos posibilidades:


1. Si el Infierno se expande a una velocidad menor que la de entrada de almas, la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta que éste se desintegre.

2. Si el Infierno se expande a una velocidad mayor que la de la entrada de almas, la temperatura y la presión disminuirán hasta que el Infierno se congele.

¿Qué posibilidad es la verdadera? Si aceptamos lo que me dijo Ana en mi primer año de carrera ('hará frío en el Infierno antes de que me acueste contigo'), y teniendo en cuenta que me acosté con ella ayer noche, la posibilidad número 2 es la verdadera y por tanto daremos como cierto que el Infierno es exotérmico y que ya está congelado. El corolario de esta teoría es que, dado que el Infierno ya está congelado, ya no acepta más almas y está, por tanto, extinguido; dejando al Cielo como única prueba de la existencia de un ser divino, lo que explica por qué, anoche, Ana no paraba de gritar: -¡Oh, Dios mío! ".

lunes, 19 de enero de 2009

Civilización frente a Nihilismo



Traigo aquí a colación dos entradas de Pascual González que nos emplazan en términos más rigurosos y menos hipócritas (o falsos, o ilusos) lo que quepa decir sobre la Guerra y la Paz a la vista de lo que hay:
Guerra y paz I
Guerra y paz II

Es de agradecer que haya abierto un hilo para poder criticar una de las bases en que se soporta el "buenismo" de los pingüinos (¿hipócrita? ¿falso? ¿iluso?), esto es, el concepto de "paz kantiana", y que, desde esta crítica, podamos abordar con más lucidez uno de los intereses claves que fomentan esa quintaesencia de la actual pedagogía (política, como no podría ser de otro modo en un país dominado por el "partido") que es la "educación para la ciudadanía" entendida como "educación para la paz". No me resisto a citar un texto al que el autor del filoblog se refiere en la primera entrada mencionada:

La Hegemonía norteamericana en Europa, desde 1945 ha cerrado el ciclo de más cuatrocientos años de rivalidad geopolítica entre los estados Europeos, que alcanzó su climax con las dos guerras mundiales. Desde entonces las naciones europeas han admitido las fronteras de entonces, y libres de temor hobbesiano por su supervivencia y de posibilidades reales de llevar a término una guerra de agresión, Europa se ha convertido en un territorio de Paz kantiana. Y las poblaciones europeas se han acostumbrado a su subsidio de la paz, así que ahora no solo creen que la paz es gratuita, sino que piensan que es natural.

Llegados a este punto el lector con un mínimo de formación histórica sonríe para sus adentros, porque sabe que la Paz dista mucho de ser natural: no lo es en las colonias de bacterias, ni la sabana de África, y desde que en el Neolítico surgieron los primeros estados, la paz ha sido un estado de cosas notablemente antinatural. El Templo de Jano, en Roma apenas estuvo cerrado unas décadas, de los cerca de mil años que duró el Imperio Romano de Occidente.

Así que el ciudadano europeo, con varios siglos de justicia estatal centralizada, y subsidiado por la maquinaria militar americana por más de tres generaciones, no entiende la política sociobiológi-camente natural que prevalece en Oriente Medio. No entiende en general la violencia, que es un trabajo que otros hacen por él (la policía, los jueces o los militares) y que además se le impide hacer por si mismo. En materia de violencia, la clase media Occidental lleva tres generaciones en un ambiente artificial, y sus reacciones son como la de los animales en cautividad cuando se les devuelve a la naturaleza: cómicamente inadecuadas, para cualquier observador bien informado.

lunes, 5 de enero de 2009

Sublimes momentos 3



"Las armas no llevarán la paz" (dice Lorenzo Milá que dice J. L. Rodríguez Zapatero a propósito de la última guerra de Gaza)